Los frenos son el sistema de seguridad más importante de tu coche. Un fallo en ellos puede tener consecuencias graves, por eso es fundamental saber cuándo hay que revisarlos o cambiarlos antes de que den problemas en carretera.

Ruido al frenar. Un chirrido agudo al pisar el pedal suele indicar que las pastillas están llegando al límite. Muchas pastillas tienen un indicador metálico que roza el disco precisamente para avisarte.

Vibración en el pedal. Si el pedal tiembla al frenar, los discos pueden estar deformados o con desgaste irregular. Es necesario revisarlos cuanto antes.

El coche tira hacia un lado. Puede indicar que una pinza está bloqueada o que el desgaste no es uniforme entre ruedas.

El pedal va al fondo. Si tienes que hundir mucho el pedal para frenar, puede haber aire en el circuito de frenos o una fuga de líquido. Para el coche y llama a asistencia.

Luz de aviso encendida. Algunos coches tienen sensor de desgaste de pastillas que activa un testigo en el cuadro.

No hay un intervalo fijo porque depende del uso, pero como orientación:

  • Pastillas delanteras: entre 40.000 y 60.000 km
  • Pastillas traseras: entre 60.000 y 80.000 km
  • Discos: entre 80.000 y 120.000 km
  • Líquido de frenos: cada 2 años o 40.000 km

Los precios varían mucho según el taller y el coche, pero como referencia:

  • Pastillas delanteras (par): 80 – 150 €
  • Pastillas traseras (par): 60 – 120 €
  • Discos delanteros (par): 100 – 250 €
  • Líquido de frenos: 30 – 60 €

Consejo importante

Cambia siempre pastillas y discos por ejes completos, nunca solo de una rueda. Si cambias solo un lado, el frenado queda descompensado y el coche puede irse hacia un lado al frenar.