No respetar la distancia de seguridad es una de las infracciones más comunes en carretera y, a la vez, una de las más peligrosas: está detrás de un alto porcentaje de los accidentes por alcance. Te explicamos cómo calcularla correctamente, qué dice el Reglamento General de Circulación y cuánto cuesta no cumplirla.

Es el espacio que debe mantener un conductor respecto al vehículo que le precede para poder frenar o reaccionar ante un imprevisto sin colisionar. No es una cifra fija en metros: depende de la velocidad, el estado de la vía, la visibilidad y las condiciones del vehículo.

La forma más práctica de calcularla mientras conduces es la regla de los dos segundos:

  1. Elige un punto fijo de referencia (una señal, un árbol, una farola)
  2. Cuando el coche de delante pase por ese punto, empieza a contar
  3. Debes tardar al menos 2 segundos en llegar tú al mismo punto

Con lluvia, niebla, hielo o de noche, esta referencia debe ampliarse a 4 segundos o más, ya que la distancia de frenado aumenta considerablemente.

Otra forma habitual de calcularla es dividir la velocidad entre dos:

Distancia de seguridad (m) ≈ Velocidad (km/h) ÷ 2

Por ejemplo, circulando a 100 km/h, la distancia mínima recomendada sería de unos 50 metros. Es una regla aproximada, pensada para condiciones normales de asfalto seco.

En muchos tramos de autopista y autovía existen además paneles con marcas viales tipo «chevron» o líneas pintadas en el asfalto que ayudan visualmente a mantener la distancia correcta entre vehículos.

InfracciónCalificaciónMultaPuntos
No mantener distancia de seguridadGrave200 €3 puntos
No mantenerla en circunstancias de baja visibilidad o mala climatologíaGrave/Muy graveHasta 500 €4-6 puntos

Recomendación final