Heredar un coche implica un trámite distinto al de una compraventa normal: no basta con transferirlo, hay que acreditar previamente la aceptación de la herencia. Te explicamos paso a paso cómo hacer el cambio de nombre de un vehículo heredado en 2026, qué documentación necesitas y qué plazos e impuestos debes tener en cuenta.

  • Certificado de defunción del titular
  • Certificado de últimas voluntades
  • Testamento o, en su defecto, declaración de herederos
  • Escritura de aceptación y adjudicación de herencia (o documento privado si el valor del vehículo lo permite y todos los herederos están de acuerdo)
  • Justificante de haber liquidado el Impuesto de Sucesiones en la comunidad autónoma correspondiente
  • Permiso de circulación y ficha técnica del vehículo
  • Último recibo del Impuesto de Circulación (IVTM) pagado
  • ITV en vigor, si corresponde
  • Justificante del seguro del vehículo en vigor
  1. Liquidar el Impuesto de Sucesiones correspondiente en la comunidad autónoma donde residía el fallecido, dentro del plazo de 6 meses desde el fallecimiento (prorrogable a 12 con solicitud previa).
  2. Formalizar la aceptación de herencia, ante notario si hay bienes inmuebles u otros herederos, o mediante instancia privada si el vehículo es el único bien y todos los herederos están conformes.
  3. Abonar la tasa de transferencia de vehículo (tasa 4.4 de la DGT).
  4. Actualizar el seguro del vehículo a nombre del nuevo titular; muchas aseguradoras permiten mantener la póliza existente hasta su vencimiento, cambiando solo el titular.

Cuando el vehículo se adjudica a varios herederos en proindiviso, todos figurarán como cotitulares en el permiso de circulación, salvo que se acuerde adjudicarlo a uno solo compensando económicamente al resto (habitual cuando solo uno de los herederos va a usar el coche).

Las multas de tráfico y deudas asociadas al vehículo (impuesto de circulación, ITV) pendientes en el momento del fallecimiento pasan a formar parte de la herencia y deben liquidarse por los herederos antes o durante el proceso, como cualquier otra deuda del caudal hereditario.


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