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Si llevas varios años sin tener ningún siniestro con culpa, probablemente estés pagando menos por tu seguro que un conductor recién estrenado, aunque conduzcáis el mismo modelo de coche. Eso es el sistema de bonus-malus, y entender cómo funciona te puede ahorrar bastante dinero a la hora de renovar póliza.

Es un sistema de descuentos y recargos que las aseguradoras aplican sobre la prima base según tu historial de siniestralidad. «Bonus» es el descuento que acumulas por cada año sin siniestros con culpa; «malus» es el recargo que se aplica tras un siniestro en el que has sido declarado responsable.

  • Bonus: normalmente entre un 5% y un 10% de descuento por cada año consecutivo sin siniestros, hasta un máximo que varía según la compañía (habitualmente entre el 40% y el 60% de descuento total). (fuente: Motor16).
  • Malus: un siniestro con culpa suele suponer perder varios años de bonus acumulado, y en algunos casos un recargo adicional sobre la prima del año siguiente.

Cada aseguradora tiene su propia escala de bonus-malus, no está unificada por ley, así que el porcentaje de descuento o recargo puede variar de una compañía a otra. Sin embargo, tu historial de siniestralidad real sí queda registrado de forma estandarizada: las compañías consultan el Fichero Histórico del Seguro del Automóvil, conocido como registro SINCO, para conocer tus años sin siniestros (fuente: RACE). Además, puedes solicitar tu certificado de siniestralidad a tu aseguradora actual; es un documento que cualquier otra compañía debe respetar al calcular tu prima.

  • Un accidente en el que tú (o el conductor habitual) seáis declarados responsables, total o parcialmente.
  • Los partes amistosos en los que se reconoce la culpa también cuentan, aunque no haya intervenido la policía.

No afectan al bonus-malus:

  • Siniestros en los que la otra parte es la responsable y así queda acreditado.
  • Robo del vehículo o daños por fenómenos naturales (granizo, inundación extraordinaria, terremoto). Estos riesgos extraordinarios están cubiertos por el Consorcio de Compensación de Seguros, un organismo público que indemniza este tipo de daños siempre que la póliza esté vigente (fuente: Consorcio de Compensación de Seguros).
  • Rotura de lunas si tienes esta cobertura contratada de forma independiente en la mayoría de compañías.
  1. No cambies de aseguradora inmediatamente tras un siniestro pensando que «empiezas de cero»: el nuevo seguro también tendrá acceso a tu historial a través del registro SINCO.
  2. Mantente sin siniestros los años siguientes: es la única forma real de recuperar el descuento perdido, de forma progresiva.
  3. Revisa si tu compañía ofrece un «bonus protegido»: algunas pólizas incluyen esta cobertura opcional, que te permite tener un primer siniestro con culpa sin perder el descuento acumulado.
  4. Compara entre compañías: algunas aseguradoras valoran más que otras un historial largo sin siniestros, así que tras varios años de bonus máximo puede compensar comparar precio en el mercado.

Si estás pensando en cambiar de compañía para aprovechar mejor tu bonus, puedes comparar condiciones con Línea Directa, o repasar nuestra guía completa de seguros de coche en España 2026 para entender qué otros factores influyen en el precio final de tu póliza.


Recomendación final

El bonus-malus premia la constancia, no la suerte de un solo año. Si tienes un accidente, no entres en pánico pensando que vas a pagar caro para siempre: con paciencia y sin nuevos siniestros, el descuento se recupera con el tiempo. Y antes de renovar, compara siempre tu certificado de siniestralidad con lo que ofrecen otras compañías.