La etiqueta medioambiental de la DGT es uno de los distintivos más importantes para cualquier conductor en España, especialmente si te mueves por ciudades con Zonas de Bajas Emisiones (ZBE). Desde que la DGT implantó este sistema, muchos conductores siguen sin tener claro qué etiqueta les corresponde ni para qué sirve realmente. Y con la expansión de las ZBE en cada vez más ciudades españolas, no llevarla o llevar la que no corresponde puede salirte caro.
Qué es la etiqueta medioambiental
Es un distintivo que clasifica los vehículos según su nivel de emisiones contaminantes. No depende del año del coche en sí, sino del tipo de combustible, la normativa Euro que cumple el motor y, en el caso de híbridos y eléctricos, del tipo de propulsión. Este sistema permite a los ayuntamientos identificar de un vistazo qué vehículos pueden circular libremente y cuáles tienen restricciones en las zonas de bajas emisiones.
Los cuatro distintivos y qué significan
- Cero emisiones (azul): eléctricos puros, híbridos enchufables con autonomía eléctrica mínima de 40 km, y vehículos de pila de combustible.
- ECO (azul y verde): híbridos no enchufables, vehículos de gas natural (GNC/GNL) y GLP.
- C (verde): turismos de gasolina matriculados desde enero de 2006 y diésel desde 2014, que cumplen la normativa Euro 4/5/6.
- B (amarilla): gasolina matriculados entre 2000 y 2005, y diésel entre 2006 y 2013.
- Los vehículos que no cumplen ninguno de estos requisitos no llevan etiqueta y tienen restringido el acceso a la mayoría de las Zonas de Bajas Emisiones.

Cómo saber cuál te corresponde
No hace falta calcularlo tú mismo: la propia DGT tiene un buscador online donde introduces tu matrícula y te indica automáticamente el distintivo que te corresponde. Es un trámite gratuito, inmediato y no requiere registro previo, por lo que es el primer paso recomendable antes de comprar o vender un vehículo.
Cómo solicitarla
Puedes pedirla en:
- Oficinas de la DGT
- Gestorías autorizadas
- Algunas administraciones de fincas y ayuntamientos con convenio
El coste ronda los 5€ y se puede recoger en el momento o recibir por correo. Es recomendable llevar contigo la documentación del vehículo (permiso de circulación) para agilizar el trámite.
Cómo colocarla correctamente
Una vez que tengas tu distintivo, es importante colocarlo en la parte inferior derecha del parabrisas, en un lugar visible desde el exterior. Para evitar que se despegue con el tiempo o el calor del verano, muchos conductores optan por un soporte con ventosa reutilizable en lugar de pegarla directamente al cristal — así puedes cambiarla de coche o retirarla sin dejar residuos de pegamento. Aquí puedes ver un soporte con ventosa bien valorado que facilita la colocación y evita que la pegatina se estropee.
Qué pasa si no llevas la etiqueta medioambiental
No es obligatorio llevarla pegada en el parabrisas salvo que quieras acceder a una ZBE con restricciones de acceso, pero muchos ayuntamientos ya utilizan cámaras de matrícula para identificar el distintivo directamente, sin necesidad de que la lleves físicamente. Aun así, se recomienda llevarla visible para evitar confusiones al aparcar en zonas con descuentos para vehículos limpios.
Beneficios de llevar la etiqueta correcta
Más allá de evitar sanciones, la etiqueta medioambiental de la DGT te da acceso a ventajas concretas en muchas ciudades:
- Acceso a Zonas de Bajas Emisiones sin restricciones
- Descuentos en aparcamiento regulado (zona azul y verde)
- Menores restricciones en episodios de alta contaminación
- Prioridad en algunos planes de renovación de vehículos
Consejo final
Si estás pensando en comprar un coche de segunda mano, comprueba primero qué etiqueta le correspondería antes de cerrar la compra — puede condicionar mucho tu día a día si vives o te mueves habitualmente por una ciudad con Zona de Bajas Emisiones activa.