Circular por encima de la velocidad permitida es la infracción más sancionada en España. La DGT establece tramos de sanción según cuánto superes el límite, y las consecuencias van desde una multa económica hasta la pérdida de puntos o incluso la retirada del carné.

Las multas se dividen según el tipo de vía y los kilómetros por hora que superes el límite:

En vía urbana:

  • Hasta 20 km/h de exceso: 100 €
  • De 21 a 30 km/h: 300 € y 2 puntos
  • De 31 a 40 km/h: 400 € y 4 puntos
  • De 41 a 50 km/h: 500 € y 6 puntos
  • Más de 50 km/h: 600 € y 6 puntos (puede ser delito)

En vía interurbana:

  • Hasta 20 km/h de exceso: 100 €
  • De 21 a 30 km/h: 300 € y 2 puntos
  • De 31 a 40 km/h: 400 € y 4 puntos
  • De 41 a 50 km/h: 500 € y 6 puntos
  • Más de 50 km/h: 600 € y 6 puntos

Si pagas en los 20 días siguientes a la notificación, tienes un descuento del 50%, siempre que no recurras la multa. Es decir, una sanción de 300 € se queda en 150 €.

Superar en más de 80 km/h el límite en vía urbana, o en más de 60 km/h en interurbana, puede ser constitutivo de delito contra la seguridad vial, con penas de prisión de hasta 6 meses o trabajos en beneficio de la comunidad.

En 2026 la DGT sigue ampliando la red de radares de tramo, que miden la velocidad media entre dos puntos. Son especialmente frecuentes en autovías y tramos de obras. No sirve de nada frenar al verlos: lo que cuenta es tu velocidad media en todo el tramo.

  • Activa el aviso de velocidad de tu GPS o del propio coche
  • En carretera convencional, recuerda que el límite general es 90 km/h
  • En obras, respeta siempre la señal, aunque no veas operarios