Si usas el coche poco —para ir al trabajo dos o tres días por semana, o solo los fines de semana— pagar una prima fija anual como si condujeras a diario puede no ser la opción más rentable. Aquí es donde entran los seguros por kilometraje, cada vez más presentes entre las aseguradoras españolas.
Cómo funciona este tipo de seguro

En lugar de pagar una prima fija, contratas un paquete de kilómetros anuales (por ejemplo, 5.000, 8.000 o 12.000 km) y la prima se calcula en función de ese consumo estimado. Algunas aseguradoras usan un dispositivo telemático conectado al coche o una app en el móvil para verificar el kilometraje real recorrido.
Para quién tiene sentido
- Personas que teletrabajan y usan el coche de forma esporádica
- Segundos vehículos familiares que se usan poco
- Conductores jóvenes que solo cogen el coche los fines de semana
- Jubilados que ya no hacen trayectos diarios
Para quién NO suele compensar
Si superas regularmente los 15.000-20.000 km anuales, es probable que un seguro tradicional te salga más a cuenta, ya que los seguros por kilometraje suelen encarecerse mucho una vez se agota el paquete contratado, o penalizan el exceso con tarifas por kilómetro adicional bastante elevadas.
Qué debes revisar antes de contratarlo
- Qué ocurre exactamente si te pasas del kilometraje contratado
- Si el dispositivo de control afecta a tu privacidad o requiere instalación permanente
- Si el precio final compensa frente a un seguro tradicional con las coberturas que necesitas
Consejo final
Antes de decidirte, calcula tu kilometraje real de los últimos 12 meses (lo puedes ver en las facturas de las últimas ITV o revisiones) y compáralo con el coste de un seguro por kilometraje frente a uno tradicional para el mismo perfil de conductor. Puedes hacer esa comparativa gratis en Rastreator, indicando tu kilometraje real para ver qué aseguradoras te ofrecen mejor precio según tu uso. También puedes consultar directamente el seguro tradicional de Línea Directa para comparar cifras concretas. La diferencia de precio a veces es menor de lo que parece a primera vista.